Anda sal, es caliente y se enfría! La gente continua pasando, yo también tengo que encontrarlo dentro, mira, ellos caminan y allá, en el fondo, en la escalera hay una pareja gris. Seguramente ellos también tienen miedo. Así es. – Se reacomoda en la otra pierna sin perder contacto con su cuerpo, la mira y dice: – No saldré, tendrás que forzarme, he nadado tanto que no lo pondré sencillo, nada es casualidad, si estoy aquí es por algo… espera. Ya suena.
Héctor Cruz Juárez




